Mi experiencia “Estrellas del Mar” con @iberocruceros “Viva la Vida”

Mi experiencia “Estrellas del Mar” con @iberocruceros “Viva la Vida”
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En la terminal Palacruceros se encuentra amarrado el que será por unos días mi casa, un barco de los llamados marineros, pequeño, la verdad es que no será la primera vez que he navegado en él, con lo que tengo una relación de cariño, es más creo que es el barco adecuado para aquellos que han navegado ciento de veces en los mastodontes de ahora,  y quieren volver a sentir como tu cabinista existe, el resto del personal te trata con afecto, aprecio y donde la sonrisa, el buenos días, tardes y noches es una divisa de todo el personal. Si estoy hablando de el Gran Holiday de la compañía Iberocruceros y la experiencia vivida a bordo han sido los premios Estrellas del Mar 2013.

La entrada a la terminal no puede ser de otra manera que como una estrella, firmando autógrafos, gritos, fotos, es que vamos a ser parte activa de esta experiencia. Pasada la alfombra roja, tomo aire, nos encontramos preparados para dejarnos llevar por el espíritu de los Estrellas del Mar, por la Iberoilusión y sobre todo por ‘Viva la Vida’.

El Grand Holiday es un barco que está bien cuidado, recordemos que cuando fue pasado por Carnival a Iberocruceros sufrió una remodelación total del mismo, recuerdo en la inauguración del mismo en Barcelona, que el CEO de la compañía en aquel momento Mario Martini,  nos comentaba que menos el casco todo se había renovado, y desde el mismo momento que pones los pies en él te das cuenta que es verdad, alguien me lo comparo con el patito feo. Las cabinas y pluralizo, porque me he acomodado en diferentes categorías y puentes, son amplias, confortables, cómodas, donde la estancia en las misma nos hará sentir casi como en casa por unos días.

Un tema que me preocupaba porque había visto algunas críticas sobre ella era su gastronomía. La misma me ha sorprendido gratamente, en la primera cosa por la variedad tanto en su bufet como en sus restaurantes principales, en la segunda por la elaboración de las comidas, bien condimentadas, con un estilo internacional de cocina pero muy del gusto y acondicionada al mercado español. Otro tema será si es repetitivo o no (eterno debate que se lee), pero puedo dar fe de ello que todavía es posible desayunar en Iberocruceros chocolate con churros y algo más “Viva la vida” y patrio que este detalle.

Otro apartado, es su ambiente, nos encontramos con una naviera y un barco que aunque sea abierta a otros públicos tiene claro que su nicho de mercado principalmente es el crucerista español, por eso nos encontramos ante un producto dirigido a dicho crucerista en todas sus vertientes, familiar, jóvenes en luna de miel, viajes de estudios, etc.  Con una animación como siempre activa y agradable que no nos dejara un solo momento quietos si lo que buscamos es movimiento, así como  con una variedad de espectáculos, música diversa y variada, club de la comedía, que hará la estancia a bordo más agradable. También nuestros hijos podrán disfrutar a bordo de una animación que hará que no quieran separarse de sus monitores por su calidez y ternura hacia los más peques y los menos pequeños gozarán desde videojuegos Wii hasta su propia discoteca juvenil.

Para terminar quiero resaltar realmente el valor más importante de la compañía, su personal, nos vamos a encontrar una tripulación volcada con el pasajero, deseosa de poder ayudarnos, atendernos como merecemos, su sonrisa se ve franca no forzada, nos vamos a encontrar un personal que solo desea que nuestra estancia a bordo sea inolvidable y cuando llegue el momento de dejar el Grand Holiday solo tengamos ganas de volver a embarcar.

Durante mi estancia  abordo y un día en particular he vivido algunas anécdotas por definirlas de algún modo, no sería objetivo y sobre todo no sería yo, si desde aquí no le diera las gracias a Giorgio Costa e Iván del grupo Costa Cruceros, Teresa y Alba de Edelman para que la misma fuera más llevadera.